La excedencia voluntaria es un tema que puede suscitar cierta controversia en las empresas y es importante conocer los motivos que estas pueden tener para denegarla. Por este motivo, en este artículo, vamos a explicarte de forma detallada qué es una excedencia voluntaria, cuáles son sus características principales y por qué razones puede ser denegada por parte de las empresas. Te recomendamos seguir leyendo para conocer todos estos datos con todo lujo de detalles.
Tabla de contenidos
Qué es una excedencia y qué tipos existen
Una excedencia es la situación en la que un trabajador se encuentra fuera de su empleo temporalmente, pero mantiene su puesto de trabajo para volver a incorporarse en el futuro. Puede ser solicitada por el propio trabajador o incluso concederse de forma obligatoria por parte de la propia empresa, y su duración puede variar desde unos meses hasta varios años. De esta manera, podemos decir que existen distintos tipos de excedencia, entre los que vamos a destacar los siguientes:
Excedencia voluntaria
Se trata de aquella que el trabajador solicita de forma voluntaria por razones personales. Puede ser entendida como un período de inactividad laboral para atender asuntos personales, como estudios, cuidado de hijos o familiares, o incluso para tomar un descanso por motivos de salud. Se debe solicitar a la empresa con un mínimo de 15 días de antelación y tiene una duración máxima de 5 años. Vamos a hablar de ella en profundidad más adelante en este mismo artículo.
Excedencia por cuidado de hijos y familiares
Esta excedencia se concede a los trabajadores por el nacimiento, adopción o acogimiento de un hijo. La puede disfrutar tanto la madre como el padre y tiene una duración máxima de 3 años, aunque se puede ampliar en caso de discapacidad del hijo o en caso de ser familias numerosas.
Pero también se puede conceder para cuidar al cónyuge a ascendientes o hermanos con enfermedad grave que necesiten cuidados hasta el segundo grado de consanguinidad. Se debe solicitar con 15 días de antelación y su duración máxima es de 2 años.
Excedencia por estudios
Una excedencia por estudios es una ausencia laboral temporal y voluntaria en la que el trabajador se retira temporalmente de su puesto de trabajo para dedicarse a estudiar o formarse en una determinada área, así como para prepararse para unas oposiciones. Esta figura está contemplada en el Estatuto de los Trabajadores y permite al trabajador interrumpir su relación laboral durante un periodo máximo de tres años, sin que ello suponga la finalización de su contrato. Al igual que en los casos anteriores, durante este periodo, el trabajador no percibe salario ni cotiza a la Seguridad Social, pero mantiene su derecho de reincorporación al mismo puesto o uno similar al finalizar sus estudios.
Excedencia forzosa
Es un tipo de excedencia que es concedida de forma obligatoria por parte del empleador, normalmente por situaciones como la reducción o la falta de actividad en la empresa. En este caso, el trabajador no tiene la opción de decidir si quiere o no tomar la excedencia, aunque la empresa debe garantizar su incorporación una vez finalizado el plazo de la misma. Asimismo, es importante que tengas en cuenta que, durante la excedencia, como trabajador/a no vas a percibir ni salario ni vas a cotizar a la Seguridad Social, pero tienes derecho a conservar tu puesto de trabajo tras la finalización de la misma.
¿Qué es una excedencia voluntaria?

Como hemos visto más arriba, la excedencia voluntaria es un derecho que tienen los trabajadores para dejar de prestar sus servicios en una empresa de forma temporal, sin que ello implique la pérdida de su puesto de trabajo. En rasgos generales, podemos decir que se trata de una suspensión del contrato de trabajo y, por lo tanto, también del sueldo durante un período determinado de tiempo, que queda acordado entre la empresa y el/la trabajador/a. Sin embargo, como veremos, la excedencia voluntaria mantiene la antigüedad del mismo en la empresa.
Esta figura está regulada en el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 46 y puede ser solicitada por el trabajador en aquellos casos que se especifican en la ley, como por ejemplo: para el cuidado de hijos o familiares, para cambiar de trabajo, para emprender con un nuevo negocio, para el ejercicio de cargo público o sindical, entre otros. Sin embargo, creemos que es importante destacar que el trabajador no tiene derecho a una excedencia voluntaria de manera automática, sino que esta debe ser concedida por la empresa y, por lo tanto, en determinadas circunstancias, puede ser denegada.
Características de la excedencia voluntaria
Antes de profundizar en los motivos para denegar una excedencia voluntaria, es fundamental que conozcas algunas de sus características principales. En primer lugar, este tipo de suspensión del contrato de trabajo, como hemos comentado, no puede ser exigida por el trabajador, sino que es un derecho que puede ejercer si cumple con los requisitos establecidos por la ley.
Por otro lado, la excedencia voluntaria no es remunerada y el trabajador no tiene derecho a percibir salario durante el período en el que se encuentre en esta situación. Sin embargo, el empleado sí puede solicitar que se le reserve su puesto de trabajo durante su ausencia y tendrá preferencia para su reingreso cuando finalice la excedencia.
Otra característica importante de la excedencia voluntaria es que su duración no puede ser inferior a cuatro meses ni superior a cinco años. Transcurrido dicho plazo, el trabajador deberá reincorporarse a su puesto de trabajo o, de lo contrario, podría ser considerado como una baja voluntaria. Asimismo, para solicitarla, el empleado/a debe tener, al menos, un año de antigüedad trabajando en la empresa y, en caso de haber pedido disfrutado de una excedencia, deben haber transcurrido cuatro años.
Motivos para denegar una excedencia voluntaria
A pesar de tratarse de un derecho que tienen los trabajadores, es cierto que existen algunos motivos por los cuales la empresa puede denegar una solicitud de excedencia voluntaria. Así pues, a continuación, vamos a mencionar algunos de ellos, como la necesidad de preaviso, la dificultad para encontrar un sustituto, el incumplimiento de los requisitos legales, dar un plazo de preaviso insuficiente o haber disfrutado de una excedencia no hace demasiado tiempo.
Necesidades del servicio
Uno de los motivos más frecuentes por lo que un negocio puede denegar una excedencia voluntaria a sus empleados es que la empresa pueda demostrar que la ausencia del trabajador puede afectar gravemente al funcionamiento de la empresa. Por ejemplo, si se trata de un puesto clave en la organización, en el cual la ausencia del empleado podría suponer un perjuicio importante para el desarrollo de las actividades principales de la misma, la empresa podría oponerse a la solicitud.
También se puede dar en el caso de que el negocio esté pasando por un periodo de dificultades económicas o de cualquier otra índole en los que realizar este tipo de cambios puedan suponer un perjuicio grave para la empresa. En estos casos, normalmente, el motivo para denegar la excedencia suele ser temporal, por lo que, cuando la situación sea más favorable, podrán concederla sin problemas.
Dificultades para sustituir al trabajador

Si la empresa cuenta con personas que puedan sustituir al trabajador que solicita la excedencia y realizar sus labores, es probable que la solicitud sea aprobada. Sin embargo, si la organización tiene dificultades para sustituir a este trabajador durante el tiempo que dure dicha situación de excedencia, esta podría ser denegada hasta encontrar a alguien capacitado para realizar la sustitución en sus labores. Normalmente, este caso se da en aquellos empleados que están realizando labores muy específicas en un sector con poca demanda de empleo o en aquellos en los que encontrar un reemplazo no sea tarea sencilla.
Si el trabajador cumple los requisitos legales
Como hemos mencionado con anterioridad, para poder solicitar una excedencia voluntaria es necesario cumplir con los requisitos que están establecidos por ley. Si el trabajador no se encuentra en alguna de las situaciones previstas en el Estatuto de los Trabajadores para pedir una excedencia (como cuidado de hijos o familiar, ejercicio de cargo público, etc.) la empresa podrá rechazar la solicitud perfectamente.
Ya has disfrutado de una excedencia anteriormente
Otro motivo por el que una empresa puede denegar una excedencia voluntaria es cuando se da el caso de que el trabajador ya ha disfrutado de una en el pasado y no ha pasado el tiempo suficiente para poder solicitar una nueva. Según la ley, un empleado no puede disfrutar de dos excedencias voluntarias consecutivas. De hecho, más arriba hemos comentado, que, tras haber terminado una, no puedes solicitar una nueva hasta que hayan transcurrido, como mínimo, cuatro años desde la última.
Plazo de preaviso insuficiente
El Estatuto de los Trabajadores establece que el trabajador que desee disfrutar de una excedencia voluntaria debe notificarlo a la empresa con un mínimo de quince días de antelación. Si el preaviso es menor al establecido, la empresa tiene derecho a denegar tu solicitud. Por lo tanto, si quieres que la empresa apruebe tu solicitud de excedencia, te recomendamos hacerlo con un mínimo de 15 días. Pero es mejor hacerlo con un mes de antelación para que el empleador pueda organizar el trabajo para cubrir las funciones que vas a dejar de realizar durante tu ausencia.
En definitiva, podemos decir que la excedencia voluntaria es una figura regulada por la ley que permite a los trabajadores ausentarse de su puesto de trabajo de manera temporal sin perder su empleo. Sin embargo, existen ciertos motivos que pueden justificar que la empresa deniegue una solicitud de excedencia voluntaria. Por ejemplo, las necesidades del servicio, la falta de cumplimiento de requisitos legales, el disfrute de una excedencia anteriormente, la posibilidad de sustituir al trabajador o un preaviso insuficiente. Por ello, es importante que como trabajador conozcas tus derechos y obligaciones en relación a la excedencia voluntaria para poder ejercerlos de manera adecuada.