Despido por causas objetivas: ¿qué es, tipos y qué hacer?

El despido es una de las situaciones más temidas por los trabajadores, ya que implica la pérdida de su puesto de trabajo y, por tanto, de su principal fuente de ingresos. Sin embargo, no todos los despidos son iguales, ya que existen diferentes tipos que se pueden dar dependiendo de las circunstancias. Uno de ellos es el despido por causas objetivas, el cual puede resultar desconocido para muchas personas.

Por este motivo, en este artículo, te vamos a explicar qué es el despido objetivo, sus características principales y los tipos de despido que existen dentro de esta categoría. Asimismo, te vamos a brindar la información que necesitas sobre qué hacer y cómo debes actuar si te encuentras en esta desagradable situación. Sigue leyendo para obtener más información al respecto.

¿Qué es el despido por causas objetivas?

El despido por causas objetivas se refiere a la extinción del contrato de trabajo por parte del empleador, basándose en razones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Es decir, no se trata de un despido basado en el mal desempeño del trabajador, sino en situaciones que afectan directamente a la empresa y que requieren una reducción de personal.

El despido por causas objetivas, por lo tanto, se diferencia del despido disciplinario, que es el que se da cuando el trabajador ha incumplido alguna de sus obligaciones laborales de forma grave y teniendo la responsabilidad. Asimismo, también se diferencia del despido colectivo, que se lleva a cabo por motivos económicos o técnicos y afecta a un determinado número de trabajadores en la empresa, aunque en este caso, puede tener bastantes similitudes, ya que este también se puede dar por causas objetivas.

Características del despido objetivo

Para que un despido se considere como objetivo, deben cumplirse algunas características fundamentales. En primer lugar, el motivo del despido debe ser objetivo y real. Es decir, este debe estar fundamentado en razones económicas, técnicas, organizativas o de producción que puedan demostrarse. Además, la decisión del empleador debe estar basada en criterios objetivos y razonables, y no en motivos discriminatorios o subjetivos.

Otra característica importante es que el despido objetivo debe estar previamente justificado y motivado. Es decir, el empleador debe comunicar al trabajador las causas que lo han llevado a tomar esa decisión. Del mismo modo también debe ofrecer pruebas de las mismas junto a la carta de despido. Además, este debe dar un preaviso de 15 días antes de la fecha de finalización del contrato.

Por tu parte, si eres trabajador y te han despedido por causas o razones objetivas, tienes derecho a cobrar la indemnización correspondiente por despido. De esta forma, el empleador deberá pagar una cuantía equivalente a 20 días de salario por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.

Asimismo, también debes recordar que tienes derecho al finiquito, que son las cantidades que ya has generado pero que no has disfrutado aún, como los días trabajados en el mes en que se ha producido el despido, las vacaciones no disfrutadas, las pagas extraordinarias, en el caso de no estar prorrateadas, los incentivos y los extras por objetivos, etc.

Ahora bien, si se demuestra que el despido objetivo es improcedente, éste deberá abonar una cantidad igual a 33 días de salario por año trabajado con un límite máximo de 24 mensualidades si el contrato se firmó antes del 12 de febrero de 2012. Si lo firmaste antes de esta fecha, la cuantía puede ser aún mayor: equivalente a 45 días de salario por año trabajado hasta un máximo de 42 mensualidades.

Tipos de despido por causas objetivas

Existen diferentes tipos de despido por causas objetivas, los cuales pueden variar dependiendo del país y su legislación laboral. A continuación, mencionaremos algunos de los tipos más comunes que podemos encontrar en España. Entre ellos, podemos encontrar el despido por causas económicas, el que se produce por causas técnicas y el que atiende a motivos organizativos de la empresa u organización.

Despido por causas económicas

El despido por causas económicas es uno de los más comunes y, a menudo, el más delicado. Esto se debe a que es una situación en la que la empresa se encuentra en una situación financiera difícil y necesita ajustar sus gastos para poder mantenerse a flote y sobrevivir.

Las razones detrás de esta situación pueden ser diversas, como una disminución continuada y sostenida en las ventas, la pérdida de clientes, la entrada de nuevos competidores en el mercado o cambios en la economía que afecten de forma negativa al entorno de la organización. En cualquier caso, el empleador debe poder demostrar que los motivos económicos son reales, objetivos y sostenidos en el tiempo, además de demostrar objetivamente que la medida de reducción de personal es necesaria para garantizar la viabilidad de la empresa.

Despido por causas técnicas

Por otro lado, el despido por causas técnicas se refiere a situaciones en las que la empresa ha implementado cambios tecnológicos o de maquinarias que afectan directamente a que ciertos puestos de trabajo han dejado de ser necesarios. Por ejemplo, se puede dar en aquellas empresas que han automatizado ciertos procesos y que ya no requiere la presencia de un trabajador en específico para realizar esas tareas. Es decir, que es posible que este puesto sea eliminado. En este caso, el empleador debe demostrar que se han dado cambios técnicos que hacen necesaria la modificación de ciertas funciones y, por tanto, justificar la reducción de personal.

Despido por causas organizativas

Por último, el despido por causas organizativas está relacionado con una reestructuración en la empresa que pueda afectar a la organización de los recursos humanos. Esto puede darse en situaciones de fusión con otra empresa, cambios en la dirección o cambios en la estrategia empresarial. En estas situaciones, pueden darse duplicidades de puestos de trabajo o modificaciones en las funciones de los trabajadores, lo que puede resultar en un despido por causas organizativas.

En resumen, tanto el despido por causas económicas, como el que se técnicas u el que se produce por motivos organizativos requieren que el empleador pueda demostrar que las causas alegadas son reales y objetivas. Ya sea a través de informes económicos, cambios en la empresa o documentación que justifique la necesidad de reducir el personal, siempre debe existir una razón o motivo de peso para poder despedir a un empleado por causas objetivas.

Es decir, no es algo que pueda ser tomado a la ligera, ya que, de ser así, el trabajador puede impugnar el despido y reclamar que es improcedente, lo que hará que la indemnización que debe pagar el empleador sea mucho más elevada. Además, es importante mencionar que, en todos los casos, el empleador debe cumplir con los requisitos legales, como el preaviso y la indemnización correspondiente, para llevar a cabo un despido por causas objetivas legalmente.

¿Qué hacer si te han despedido por causas objetivas?

Revisa la carta de despido y las condiciones del mismo

Si te han despedido por causas objetivas, lo primero que debes hacer es revisar cuidadosamente la carta de despido y la documentación que te entregue el empleador. Asegúrate de que las causas alegadas son reales y que se han cumplido todos los requisitos legales para llevar a cabo un despido objetivo.

Si estás de acuerdo con la decisión del empleador y no encuentras ningún problema en la forma en que se ha llevado a cabo el despido, puedes firmar la carta de despido y recibir la indemnización acordada. En este caso, la cuantía es equivalente a 20 días de salario por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.

Firma con un “no conforme” en la carta de despido

Sin embargo, si consideras que el despido no está justificado o que no se han cumplido los requisitos legales, puedes intentar impugnar. Para ello, deberás escribir “no conforme” al lado de tu firma en la carta de despido e incidir el proceso de reclamación. Para ello, existen dos vías: la administrativa o de conciliación o la judicial. Asimismo, si no te han pagado el finiquito o la indemnización correspondiente antes de firmar dicha carta, debes añadir un “no cobrado” junto con la firma.

Inicia un procedimiento de impugnación de despido objetivo

Siempre se recomienda solicitar un acto de conciliación en el SMAC (Servicio de Mediación Arbitraje y Conciliación). En caso de no llegar a un acuerdo con la empresa en este acto, ya puedes interponer una demanda judicial ante los juzgados de lo social, alegando las razones por las cuales crees que el despido es improcedente.

Aquí es importante que cuentes con el apoyo y el asesoramiento de un abogado laboralista especializado en despidos y, por supuesto, debes cumplir con los plazos establecidos. Una vez llegados a este punto, habrá que ir a juicio y será un juez quien, tras revisar el caso con todas las pruebas aportadas, declarará el despido como procedente o improcedente.

Si el despido objetivo es declarado como improcedente

En caso de que el despido, finalmente se declare improcedente, te pueden readmitir en tu puesto de trabajo o recibir una indemnización mayor que la inicialmente ofrecida por el empleador, tal y como hemos comentado en uno de los apartados anteriores. Esto puede ser de una cantidad igual a 33 días de salario por año trabajado con un límite máximo de 24 mensualidades si firmaste el contrato antes del 12 de febrero de 2012.

Si este se firmó antes de esta fecha, la cuantía asciende a 45 días de salario por año trabajado hasta un máximo de 42 mensualidades. Asimismo, en el caso de estar trabajando desde entonces en una empresa, se deben sumar las dos cantidades. Ahora bien, si optas por la decisión de volver a tu puesto de trabajo, deberás de devolver la indemnización que te habían dado junto con la carta de despido.

En resumen, podemos decir que el despido por causas objetivas es una forma en la que el empleador puede terminar el contrato de trabajo del trabajador debido a situaciones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Sin embargo, es necesario que se cumplan ciertas características y requisitos legales para que se considere como un despido objetivo y garantizar los derechos de los trabajadores, que son la parte más vulnerable en este proceso. Por ello, en el caso de encontrarte en esta situación, es importante que revises cuidadosamente la documentación y, si consideras que el despido no es justificado, puedes impugnar legalmente y mejorar las condiciones de despido.