El acoso laboral, también conocido bajo el nombre de mobbing, aunque durante los últimos años se ha hecho menos frecuente es uno de los problemas más seros que se pueden dar en el ambiente laboral. Esto se debe a que puede afectar gravemente la salud física y mental, menoscabando la autoestima y la autopercepción de la persona o personas afectadas e incluso afectando a su vida personal y a sus relaciones sociales.
Ahora bien, aunque es un tema de gran importancia que no debemos pasar por alto, en muchas ocasiones no es fácil identificarlo y mucho menos demostrarlo de forma legal. Por este motivo, en este artículo, nos vamos a centrar en explicar de una manera fácil y sencilla qué es acoso laboral, cuáles son sus consecuencias y cómo se puede demostrar y denunciar el acoso que ocurre en el lugar de trabajo.
Si te encuentras en esta situación o tienes familiares, amigos o conocidos que se encuentran en esta situación, te recomendamos leer este artículo para que puedas apoyarles o serles de ayuda para hacer frente a un problema social tan grave. Recuerda que no es “cosa de niños” sino que estas conductas también pueden darse en los lugares de trabajo, en el mundo adulto.
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¿Qué es el acoso laboral?
Sin entrar en demasiados detalles, podemos decir que el acoso laboral es un conjunto de conductas negativas, persistentes y recurrentes que ocurren en el lugar de trabajo —que se pueden extender incluso fuera del ámbito laboral— y que tiene como objetivo intimidar, humillar, aislar, o discriminar a un compañero de trabajo para causarle daños psicológicos o para forzar su marcha. Esta conducta puede ser realizada por una o varias personas, y puede incluir violencia verbal, no verbal e incluso física.
Es importante mencionar que el acoso laboral puede manifestarse de diferentes maneras, entre las que podemos incluir, bromas salidas de tono, insultos, humillaciones, discriminación, aislamiento, difamación, sobrecarga de trabajo, entre otros.
Asimismo, aunque el acoso, por norma general, suele darse de manera vertical por parte de los empleadores hacia sus empleados por abuso de su situación de poder sobre los mismos, puede darse a la inversa e incluso de manera horizontal, entre los propios trabajadores de una empresa u organización.
Sin embargo, es importante anotar que, para que una conducta se considere como acoso laboral, debe ser recurrente y tener una clara intención de dañar o perjudicar a la víctima. En otras palabras, es necesario que haya un patrón de conducta y que éste sea realizado con el propósito de causar daño a sabiendas de las consecuencias negativas que puede tener en la vida de la otra persona.
¿De qué maneras concretas se puede mostrar el acoso laboral?
Aunque más arriba hemos hablado de algunas de las maneras que puede adoptar el acoso laboral, creemos que es importante entrar en detalles en este punto. Debes ser consciente de que, en muchas ocasiones, el acoso en el ámbito laboral es una situación que se va dando de forma progresiva y, aunque empieza siendo sutil, puede ir escalando en gravedad hasta que las consecuencias son graves.
Distanciamiento respecto a los compañeros de trabajo
Se trata de una de las situaciones de acoso laboral más frecuentes que se suelen dar en las empresas y organizaciones en la actualidad. Tiene lugar cuando una o varias personas ignoran a uno o varios compañeros/as de manera continua a pesar de necesitar consejo o ayuda por su parte para desempeñar las tareas asignadas. Del mismo modo, también se puede hacer patente cuando estos le hablan con mala actitud o responden de manera agresiva ante cualquier pregunta o comentario.
Humillaciones constantes y carga excesiva de trabajo
Se puede detectar cuando la persona o personas acosadoras restan importancia a las labores que la víctima realiza con esfuerzo y dedicación. También puede aparecer en forma de comentarios que desacreditan constantemente a la víctima, centrados en menospreciar su trabajo, su manera de ser o que se entrometen en su vida privada.
Asimismo, también el mobbing se puede hacer patente a través de una carga excesiva de trabajo, ya sea porque la víctima no ha sido correctamente formada para desempeñar estas funciones o porque no puede dar a basto con todas las tareas que debe realizar. Aunque pueden pasar como “gajes del oficio”, son formas sutiles de acoso laboral que debes tener en cuenta.
Sensación de malestar en el puesto de trabajo
Cuando una persona tiene una sensación de malestar cuando se encuentra en su puesto de trabajo, es indicativo de que está sufriendo alguna forma sutil de acoso laboral o mobbing. Pueden aparecer sentimientos de aislamiento o de desigualdad respecto al resto de los empleados, así como somatizar con mareos, dolores de estómago o musculares, debidos a la tensión que la situación ha empezado a generar en su salud. Por ello, es muy importante prestar atención a las sensaciones.
Insultos y amenazas
A veces, el acoso laboral puede escalar y mostrarse de forma más evidente, en forma de insultos y amenazas que van dirigidos a destruir la autoestima de la víctima. Cuando esto ocurre, no existe ninguna duda de que se está dando mobbing de manera evidente y, además, es más fácil de demostrarlo, en especial, cuando estos tienen contenido sexual y tienes pruebas tangibles.
¿Qué consecuencias puede tener el acoso en el trabajo?

El acoso laboral puede tener graves consecuencias tanto para la salud física como mental del empleado que lo sufre. Entre las consecuencias más comunes se encuentran los problemas de ansiedad, irritabilidad, estrés, trastornos del sueño y una disminución de la autoestima de la víctima y de su desempeño en sus actividades diarias.
Sin embargo, cuando el acoso laboral aumenta en frecuencia y gravedad, pueden aparecer otros problemas psicológicos y físicos más graves, como, por ejemplo, el desarrollo de una depresión mayor, los problemas digestivos y cardiovasculares, anorexia o bulimia, entre otros.
Es importante subrayar el hecho de que el acoso laboral también puede afectar el rendimiento y la productividad del trabajador, ya que cuando una persona se ve sometida de forma constantemente a un ambiente hostil y de tensión, es complicado mantener el ritmo de trabajo de la misma forma. Asimismo, el acoso laboral también puede afectar negativamente a la vida personal de la persona, mostrando síntomas como falta de autoestima, irritabilidad y explosiones de ira hacia sus seres queridos y amigos, lo que puede llevar al aislamiento social total.
Por este motivo, en casos extremos, el acoso laboral puede llevar al despido injustificado, así como a que la víctima renuncie a su empleo de manera voluntaria, con el perjuicio económico que esto tiene, ya que no podrá cobrar la indemnización ni tendrá derecho a paro. Asimismo, también puede llevar a que la persona afectada pierda la confianza de sus familiares y amigos. Por ello, podemos decir que el mobbingno sólo perjudica la autoestima de la víctima y su reputación laboral, sino también afecta gravemente a su economía.
¿Cómo puedo demostrar que sufro acoso laboral?
Como hemos anotado en la introducción de este artículo, demostrar que una persona sufre acoso laboral puede resultar una tarea bastante complicada, ya que, en muchas ocasiones, las conductas de acoso suelen ser sutiles y difíciles de probar de manera objetiva. Sin embargo, existen algunas acciones que pueden ayudar a demostrar el acoso laboral y facilitar la denuncia, ya que, si tu empresa no toma medidas para atajar la situación, puedes denunciar y solicitar la indemnización por vulneración de los derechos fundamentales.
Documentar todas las conductas de acoso
El primer paso para demostrar acoso laboral es documentar todas las conductas que se consideran como tal. Esto incluye anotar la fecha, la hora, el lugar y las personas involucradas en cada situación de acoso. Es importante que realices estas anotaciones de la manera más clara y detallada posible, describiendo claramente la conducta y cómo ésta afecta a la víctima. Es la mejor manera de demostrar que esta situación se está dando de forma recurrente y continuada en el tiempo.
Recopilar testimonios de testigos
En determinadas ocasiones, el acoso laboral puede ser presenciado por compañeros de trabajo u otros testigos. Cuando esto suceda, es muy importante que hables con estas personas y pedirles que den su testimonio por escrito, en una grabación de audio o vídeo e incluso que acudan ante el juez en caso de denunciarlo. Estos testimonios se pueden utilizar como pruebas muy contundentes en caso de denuncia, lo que te ayudará a demostrar la existencia del acoso en el puesto de trabajo.
Guardar todos los correos electrónicos y mensajes de texto
Si el acoso se da en forma de correos electrónicos, mensajes de texto vía WhatsApp o a través de las redes sociales, es crucial que guardes todos los mensajes humillantes que recibas, en los que se muestran insultos, amenazas.
Puedes utilizar estos mensajes como pruebas sólidas de las conductas de acoso laboral y puedes presentarlos ante el juez. También puedes realizar grabaciones de audio o de vídeo en las que quede demostrada la existencia de estos comportamientos de mobbing.
Buscar ayuda profesional
En casos de acoso laboral, es importante que busques ayuda profesional. Si la persona desarrolla problemas mentales, de autoestima o empieza a somatizar, lo más adecuado es que busque ayuda psicológica, por lo que debe acudir al médico o contar con la ayuda de un psicólogo o un psiquiatra que pueda ayudarle a sobrellevar la situación y a buscar soluciones.
Si es tu caso, te recomendamos que guardes todos los informes médicos y los partes de baja por ansiedad o depresión, ya que los puedes presentar como prueba. Del mismo modo, también es importante que cuentes con un abogado especializado en derecho laboral para que puedas encontrar asesoramiento especializado para saber cómo demostrar la existencia de este problema.
Denunciar acoso en el trabajo
Una vez que se cuenta con las pruebas suficientes, ya puedes proceder a denunciar el acoso laboral en la empresa o ante las autoridades correspondientes. Lo ideal es empezar hablando con los superiores de la existencia de este problema, así como con el Departamento de Recursos Humanos de la organización. También puedes contar con la ayuda de los sindicatos, si tu empresa se encuentra afiliada a alguno de ellos. Esto se debe a que, en primera instancia, es responsabilidad de la empresa atajar la situación y solucionar el problema.
En el caso de que veas que la empresa no está tomando las medidas adecuadas o si sientes que el proceso interno no es lo suficientemente contundente, puedes denunciar a la empresa por vía judicial en el juzgado. A partir de aquí, te recomendamos que te pongas en contacto con un abogado especializado en derecho laboral para que te asesore en todo momento, ya que la decisión final, la tomará el juez.
En resumen, podemos decir que demostrar acoso laboral no es tarea fácil, pero es posible hacerlo con una adecuada recopilación de pruebas y con la búsqueda de ayuda profesional. No debes olvidar que el acoso laboral es un delito y que es importante actuar y denunciar, no solo para protegerte a ti mismo/a, sino también para evitar que otras personas sufran esta situación en el futuro. Todos tenemos derecho a trabajar en un ambiente respetuoso y libre de acoso laboral.