La baja voluntaria es una situación en la que un trabajador decide dejar su empleo por voluntad propia, sin que exista ninguna causa que lo justifique. Este tipo de renuncia implica una serie de derechos y obligaciones tanto para el empleado como para la empresa, pero también la pérdida de determinados derechos.
Por este motivo, en este artículo vamos a tratar de abordar los derechos que tienes como trabajador al dejar tu puesto de trabajo mediante una baja voluntaria, también conocida como renuncia voluntaria o dimisión. Sigue leyendo si estás pensando en hacerlo, ya que implica la pérdida de una serie de derechos bastante importantes que deberías tener en cuenta, especialmente si ya eres una persona veterana en esta organización.
Tabla de contenidos
¿Qué características tiene una baja voluntaria?
Una baja voluntaria se caracteriza por ser una decisión unilateral del trabajador, es decir, que no necesita ningún tipo de consentimiento por parte del empleador para llevarla a cabo. Además, no se requiere una justificación para solicitarla, por lo que el trabajador puede renunciar a su puesto de trabajo por cualquier motivo o sin motivo alguno y en cualquier momento, siempre que cumpla una serie de requisitos y formalidades a la hora de presentar su renuncia voluntaria.
Si te encuentras en este caso, es vital que tengas en cuenta que la renuncia voluntaria no es lo mismo que un despido por parte de la empresa. En el caso de una baja voluntaria, como trabajador/a, tomas la decisión de marcharte por iniciativa propia y sin que exista un motivo justificado por parte de la empresa, tal y como sí que sucede en caso de despido objetivo o disciplinario.
¿Por qué motivos puedo pedir una baja voluntaria?

Aunque no es necesario incluir cuál ha sido la motivación que te ha llevado a tomar la decisión de renunciar a tu puesto de trabajo, puedes hacerlos constar, si lo deseas. De esta manera, el empleador o el equipo de recursos humanos de la organización, podrá ser consciente de los motivos más frecuentes que pueden llevar a una baja voluntaria en su organización. Entre las razones principales, se pueden destacar las siguientes:
Baja voluntaria por mejora en las condiciones laborales
Si no estabas contento/a con tus condiciones laborales o has encontrado un empleo con mejores condiciones salariales, mejor horario, flexibilidad y accesibilidad, mejor ambiente laboral o mayores perspectivas de crecimiento profesional, puedes hacerlo constar en tu baja voluntaria.
También puedes hacerlo por motivos de formación, si quieres estudiar un ciclo formativo o un grado o máster universitario para mejorar tus competencias profesionales o si, en un momento determinado, tienes la necesidad de cambiar de sector laboral o emprender con tu propia empresa.
Baja voluntaria por problemas personales
Determinadas situaciones personales, como, por ejemplo, una enfermedad, la necesidad de cuidar a un familiar dependiente o enfermo e, incluso, la mudanza a otra ciudad pueden ser motivos de peso por los que puedes pedir una baja voluntaria en tu empresa. Obviamente, si te vas a vivir a una ciudad lejana o a otra Comunidad Autónoma, te interesa trabajar más cerca de tu nuevo hogar, ya que evitas largos desplazamientos.
Baja voluntaria por insatisfacción en el trabajo
Por supuesto, el descontento con las tareas asignadas, un ambiente laboral negativo o una mala relación con los superiores o con los compañeros/as también pueden ser razones más que suficientes por las que puedes pedir una baja voluntaria, a pesar de que no es necesario dar explicaciones si no lo deseas.
¿Qué tengo que hacer si me voy de la empresa?

Si decides dejar tu empleo de forma voluntaria, tienes la obligación de comunicárselo a la empresa mediante una carta de renuncia y de una notificación oral. No obstante, lo realmente importante es la carta, que debe ser entregada con un plazo de preaviso, es decir, un tiempo de antelación determinado establecido por ley o en el convenio colectivo de tu sector.
En esta carta, debes incluir tus datos personales, como tu nombre y apellidos, tu DNI y tu fecha de nacimiento. Además, debes anotar la fecha a partir de la cual vas a dejar de trabajar (teniendo en cuenta el plazo de preaviso) y la fecha en la que has redactado la carta. Por último, debes añadir el lugar de la firma y, por último, tu firma. Asimismo, para evitar conflictos, es recomendable que tanto tú como el departamento de Recursos Humanos o, en su defecto, el empleador, dispongáis de una copia original de este documento firmada por ambas partes.
Por último, debes tener en cuenta que, en España, el plazo de preaviso mínimo es de 15 días, a pesar de que puede variar en función de lo que se haya establecido en el convenio colectivo o de lo que se haya acordado en el contrato de trabajo que has firmado previamente al entrar en esta empresa.
¿Qué derechos tengo si pido la baja voluntaria?

Si te vas de la empresa mediante una baja voluntaria, aunque pierdes determinados derechos, sí que tienes derecho a recibir un finiquito, que es una liquidación de los conceptos de pago por parte de la empresa que han quedado pendientes y que no hay que confundir con la indemnización. Este finiquito incluye:
Días trabajados no cobrados en el último mes
Debes tener en cuenta de que, si la baja voluntaria se produce antes de finalizar el mes natural, tendrás derecho a recibir la parte proporcional de tu salario correspondiente a los días trabajados hasta que llegue el día de la finalización de las relaciones laborales con la empresa. Esta parte, normalmente, es la cuantía mayor del finiquito, aunque, si la finalización se realiza el último día del mes, no tendrás que cobrar nada, ya que habrás cobrado el salario, como de normal.
La parte proporcional de las vacaciones no disfrutadas
En el caso de que, todavía, no hayas disfrutado de todos los días de vacaciones correspondientes al año en curso, también tendrás derecho a recibir la parte proporcional de tu salario en concepto de vacaciones no disfrutadas.
Derecho a la parte proporcional de las pagas extraordinarias
Esta parte se cobra, únicamente, cuando se da en el caso de que en tu empresa se cobran pagas extras dos veces al año y si no están prorrateadas. De esta manera, tendrás derecho a percibir la parte proporcional de aquellas que corresponden al periodo en el que has prestado tus servicios, al igual que ocurre con las vacaciones.
Derecho a cobrar los pluses, las horas extras y los incentivos
En el caso de que hayas realizado horas extra o disfrutes de algún tipo de plus o incentivo que esté establecido bien en tu contrato o bien en el convenio colectivo, estos también deben estar incluidos en el finiquito y sumarse con el resto de las partes.
Además, es muy importante que tengas en cuenta que si, como trabajador/a te vas de la empresa mediante una baja voluntaria, perderás el derecho a cobrar la indemnización por despido y tampoco podrás solicitar las prestaciones por desempleo. Es decir, que no tendrás derecho a paro. Esto se debe a que te has marchado de la organización por voluntad propia y la empresa no te ha despedido de tu puesto de trabajo.
Podemos concluir diciendo que la baja voluntaria es una opción que tiene todo trabajador y que le permite dejar su empleo por iniciativa propia. Sin embargo, esto implica una serie de obligaciones que deben ser cumplidas, como, por ejemplo, el hecho de tener que entregar una carta de renuncia y dar un determinado plazo de preaviso.
Además, al marcharse mediante una baja voluntaria, el trabajador también perderá ciertos derechos, tales como la indemnización por despido o el derecho a cobrar la prestación por desempleo. Sin embargo, debemos recordar que seguirá teniendo derecho a recibir un finiquito que incluya los conceptos pendientes de pago por parte de la empresa. Por tanto, insistimos en que es importante conocer tus derechos si decides dejar tu empleo de forma voluntaria, ya que conviene no actuar a ciegas y sin conocer las consecuencias que puede tener para ti.